Surfactantes, alternativa sostenible para la reducción de la huella hídrica

La escasez de agua, campaña tras campaña, se está convirtiendo en un problema mayor, debido al aumento de las restricciones en la concesión de volumen de agua por unidad de superficie. El problema existente es tal, que numerosas hectáreas de cultivo permanecen en baldío debido a la imposibilidad de llegar a fin de cultivo.

Año tras año, campaña tras campaña, el recurso “AGUA” cada vez es más limitado, haciendo imposible el cultivo en determinadas regiones agrícolas. La gravedad de la situación es tal, que por ejemplo en la Región de Murcia, la concesión en el volumen de agua riego asignado se veía reducido hasta en un 49% en 2017 (depende de la Comunidad de Regantes en cuestión).

A principios de este año, se pretendía realizar una reducción adicional debido a las escasas y casi inexistentes precipitaciones. Sin embargo, se tuvo en cuenta que la demanda hídrica de los cultivos durante el período invernal es menor y se prorrogó esta iniciativa. Además, la primavera sorprendió lluviosa y la prórroga de ese nuevo recorte sigue manteniéndose. Pero, ¿qué hubiera supuesto para los productores hortofrutícolas de la zona un nuevo recorte en las concesiones de agua de riego? ¿Seguiría aumentando la superficie adquirida por cada productor para poder disponer de un mayor volumen de agua mientras que cultiva solamente parte de ella? ¿Hasta cuándo sería esta situación sostenible/rentable para los agricultores?

Por otro lado, cabe destacar también el “modelo Almería”, en el que la agricultura intensiva utiliza gran parte del agua disponible, lo cual está suponiendo el AGOTAMIENTO DE LOS ACUÍFEROS, PROBLEMA QUE TODO EL AGRO CONOCE PERO DEL QUE POCOS SON CONSCIENTES. Tanto es así, que cada vez hay que comprar más hectómetros cúbicos de agua procedente de la desaladora, la cual supone también un coste añadido a tener en cuenta en el cultivo.

Dicho esto y tal y como J.C. Gázquez hace poco comentaba en un artículo titulado “Gota a gota: Conocimiento, tecnología y gobernanza para garantizar la disponibilidad de agua”: “PARA MEJORAR LA EFICIENCIA EN EL USO DE ESTE RECURSO, NO SE TRATA DE DISPONER DE MÁS CANTIDAD SINO DE REALIZAR UN MEJOR APROVECHAMIENTO DE ELLA”. Pues bien, está claro que la situación es crítica, sin embargo, existen alternativas que posibilitan el uso sostenible de este escaso recurso y la exitosa finalización del ciclo de cultivo en estas condiciones de baja disponibilidad de agua. Para ello, desde AGROLINER se contribuye a la reducción de la huella hídrica con la recomendación de INTEGRATE en los programas de fertirriego.

INTEGRATE es un producto surfactante optimizador de recursos en los diferentes tipos de suelo/sustrato de cultivo. Favorece la filtración del agua+nutrientes, al mismo tiempo que evita la lixiviación y percolación de los mismos, y todo ello, aumentando la oxigenación del suelo.

Recientemente, en ensayos realizados con la cooperativa Gregal S. Coop. (Torre Pacheco – Murcia), se ha demostrado en cultivo de lechuga Iceberg al aire libre, que con la incorporación de INTEGRATE al programa de fertirriego, se consigue ahorrar en torno a un 35% de agua (Tabla 1), y todo ello, sin sufrir pérdidas de producción (calidad y cantidad). Con INTEGRATE se consigue la ampliación del bulbo húmedo y el mantenimiento de la humedad en los horizontes superiores del suelo (donde se desarrolla el sistema radicular de la planta) durante más tiempo, por lo que agua y nutrientes permanecen disponibles durante un período más prolongado.

Sector Consumo agua (m3/2ha*)
Testigo 1.425 m3
Tratamiento 930 m3
Ahorro 34,7 %

*Cada sector contaba con 2 hectáreas dedicadas a la producción de lechuga Iceberg.

Tabla 1. Resumen de los valores totales del consumo de agua.

Testimonio:

Con la aplicación de INTEGRATE hemos visto que podemos producir lo mismo utilizando mucha menos cantidad de agua”.
Javier León, Responsable de la finca experimental.

Son numerosas las experiencias llevadas a cabo con INTEGRATE y todas ellas positivas, por lo que se considera una herramienta capaz de reducir la huella hídrica generada con la producción agrícola sin suponer una merma en la rentabilidad de la explotación.